Camiones anfibios son el único acceso que conectan Cabo Polonio en Uruguay para proteger la naturaleza

En el remoto Cabo Polonio, Uruguay, 18 camiones militares reconvertidos en camiones anfibios son el único acceso a este parque nacional protegido.

Estos vehículos todoterreno, operados por empresas locales, transportan turistas a través de 8 kilómetros de dunas y senderos arenosos donde los autos privados están prohibidos para preservar el frágil ecosistema.

Menos de 100 personas residen permanentemente en esta zona de la costa atlántica uruguaya, que recibe un gran flujo de visitantes en verano.

Gigantes adaptados al desafío arenoso

Edith Son Lorenzo, conductora de uno de estos “camiones“, explica su singularidad: “Este es el único lugar con este tipo de paseos”. Estos vehículos, antiguamente usados para transportar soldados, fueron readaptados para el turismo.

Poseen doble tracción e incluso tracción en seis ruedas para enfrentar la arena suelta tras días sin lluvia.

Daniel Quintana, otro conductor, detalla: “La parte más difícil es cuando la arena queda suelta… Ahora está linda porque está húmeda“. La velocidad máxima ronda los 30 km/h debido a la inestabilidad de su estructura de dos pisos, diseñada para vistas panorámicas.

Legado histórico sobre ruedas: camiones anfibios

El sistema comenzó en los años 80, reemplazando caballos y camellos. Los primeros vehículos provenían del ejército uruguayo, pero hoy la flota incluye modelos fabricados por Iveco y Fiat (Italia), Euro (España), Ural (Rusia), o marcas extintas como Río (EE.UU.) e IFA (antigua Alemania del Este).

Un IFA W-50, recién llegado, sirvió en una misión de paz de la ONU en el Congo como taller móvil. Los conductores realizan mantenimiento constante: “Lo pintamos… si no, se lo come el salitre“.

Tradición familiar al volante

Ser camionero aquí es un oficio heredado. Guillermo García Sanguinetti, al volante de un vehículo de más de 30 años de servicio en la zona con los camiones anfibios, enfatiza la seguridad: “Son carros viejos, no voy a nada”.

Agustina Núñez maneja “Medusa“, un Río estadounidense 6×6 pintado inspirado en la mitología: “Aprendí… mi madre fue la primera mujer que manejó en el año 89”.

Destaca que el 6×6 ofrece mayor potencia que el 4×4 en terrenos difíciles, aunque requiere destreza: “Hay que agarrarle como la mano los camiones anfibios”.

Para los turistas, el vaivén es parte del encanto. “Un poco movido, pero me gusta. Siempre es lindo venir a Cabo Polonio“, comenta un pasajero.

Estos camiones anfibios, gigantes de acero transitan por un estrecho corredor para minimizar el impacto en las dunas, único acceso a una costa atlántica sin calles ni autos, donde los lobos marinos superan en número a los humanos.

El rugido de sus motores es hoy la banda sonora de la aventura en uno de los paisajes más vírgenes de Uruguay.

Estos camiones anfibios son más que transporte: son piezas de historia viviente y guardianes de un ecosistema único, conectando el mundo moderno con la naturaleza indómita del Cabo Polonio.

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